Nokia lleva a los tribunales a Daimler

Un Tribunal Alemán ha dado la derecha a Nokia, que acusa a Daimler de estar usando su tecnología 4G sin pagar por su modelo de licencia.

El caso es uno de los 10 presentados por Nokia en varios tribunales alemanes, alegando que, a diferencia de fabricantes como BWM o Volkswagen, Daimler se ha negado a comprar una licencia para el uso de tecnologías móviles 2G, 3G y 4G instaladas en sus automóviles que son cruciales para los servicios de navegación y conducción semiautónoma.

  • Te puede interesar: Llega a la Argentina la tercera generación del Audi Q7
  • Un Tribunal Alemán ha dado la derecha a Nokia, que acusa a Daimler de estar usando su tecnología 4G sin pagar por su modelo de licencia. Según el fallo, la empresa matriz de Mercedes-Benz ha violado las patentes de Nokia al usar su tecnología sin permiso.

    Los jueces aseguraron que debían ponerse del lado de la compañía finlandesa de telecomunicaciones porque Daimler no estaba dispuesto a acatar las reglas existentes para las llamadas patentes esenciales estándar

    Nokia

    El punto más sensible de este litigio radica en que Nokia -propietaria de la compañía de mapas digitales HERE- podría impedir que Daimler venda vehículos en Alemania equipados con su tecnología móvil, pero hacerlo, detalla la cabecera económica, requeriría que Nokia ofreciera una garantía de 7.000 millones de euros para cubrir cualquier daño en caso de que la prohibición se anule en la apelación.

    Algo poco probable. Lo que persigue Nokia es que el trabajo de sus ingenieros se vea recompensado a través de la adquisición de licencias de uso "justas" por cada automóvil vendido, algo que según ellos Daimler no ha hecho, ni tiene pinta de que quiera hacerlo.

    Nokia genera 1.400 millones de euros en ingresos por licencias al año, según datos de Reuters.

    El fabricante de coches alemán cree que esas tarifas serían demasiado altas y ha asegurado que no entienden el veredicto y que apelarán el fallo. Daimler quiere conseguir que Nokia otorgue la licencia de la tecnología a los proveedores de los equipos utilizados (como Continental) para integrar dispositivos móviles en sus vehículos, que luego cobrarían al fabricante directamente.