Un modelo 70 en impecable estado

Juan Manuel Silva ganó a los 47 años una final de Turismo Carretera. El chaqueño está más vigente que nunca y debe ser ejemplo para los más jóvenes

La victoria de Juan Manuel Silva en el Turismo Carretera invita a los más jóvenes, y a los que se están iniciando en este deporte, a mirar a un piloto que a los 47 años sigue estando más vigente que nunca. Lo logrado y lo hecho por el Pato Chaqueño no fue una casualidad. Tiene sus motivos. Primero quedó claro, una vez más, que las carreras son de autos. Si el protagonista es bueno, y cuenta con una herramienta competitiva, hará diferencia. Segundo, y no por eso menos importantes, es la dedicación, el compromiso y el profesionalismo con que se toman las obligaciones. Y todo eso hace Silva.

El hombre de Ford está a la altura de los grandes rivales porque está comprometido con la causa, porque sigue disfrutando lo que hace y porque sabe que ésta es la única forma de seguir estando. Su triunfo fue contundente, trabajado y pensado. Su experiencia jugó un papel preponderante en el momento del relanzamiento con bandera donde algunos, entre ellos Valentín Aguirre que venía ganando, se sorprendieron. Tampoco debemos olvidarnos de la excelente maniobra que realizó en la serie donde le ganó ese parcial a Facundo Ardusso. Su lucidez está intacta y en ciertas situaciones eso pesa.

Si algo le faltaba para coronar un 2019 era ganar. Su temporada fue muy positiva y terminó entre los 10 mejores. Quedó quinto en La Copa de Oro y octavo en la general. Lo logrado en la tierra neuquina y lo hecho en el presente calendario fue una inyección muy importante para lo anímico. Seguramente el 2020 lo volverá a tener en las pistas del TC. Ese año, el de Resistencia estará cumpliendo 30 años en esta actividad.

Más allá de lo logrado el domingo, que es bueno para cualquier deportista, lo que le debe generar tranquilidad a Silva es su vigencia. Lo evidenciado por su persona invita a seguir en esa dirección. Dice una frase que “El problema de aprender de la experiencia es que nunca te gradúas”. Es por eso que a Silva deberán imitarlo porque su experiencia fue producto del trabajo, de la constancia y del empeño que puso cuando comenzó a transitar este camino. El que quiere llegar no le quedará otra que obeservar a Silva.