50 años del temerario accidente que sufrió Andrea Vianini

Sin ser fatal, aquel accidente de Las Flores fue el último. Daños irreparables en sus vértebras lo postraron a una silla de ruedas con parálisis casi total. Un duro golpe que debió asumir.

Vianini se aseguró un lugar en la historia del Turismo Carretera cuando el 16 de julio de 1967 con La Garrafa, un Bergantín con motor Chevrolet preparado por los hermanos Bellavigna, debutó y ganó en la popular categoría en un repleto autódromo de Buenos Aires.

El accidente en Las Flores

Transcurría la segunda serie de la jornada dominguera y tras el abandono de García Veiga,  Ruesch quedó en poder de la vanguardia pero,  acosado muy de cerca por Andrea Vianini. Faltando pocas vueltas para completar el recorrido, Ruesch le descontó una vuelta a Gastón Perkins, y en el momento que Vianini estaba por imitarlo se encontró con que había modificado demasiado la trayectoria ideal de la curva como para mantenerse dentro de la pista.

Cupeiro que lo seguía a Vianini a poca distancia diría “ya antes de entrar a la curva Andrea se dio cuenta de que no iba a poder doblar, y se salió al pasto, pero con tanta mala suerte que el auto se clavó y empezó a dar vueltas”

En un primer momento se dijo que el piloto había sufrido la fractura de las dos muñecas, de dos vértebras cervicales y un golpe en el pecho cuya gravedad estaba a estimar. La realidad sería mucho más dura.

Una semana después y uniendo las declaraciones de los tres pilotos que lo seguían de cerca en el momento del accidente se pudo establecer que cuando Ruesch, Perkins, Cupeiro y Vianini corrían a 240 km y se acercaban a la curva que desemboca en la recta principal, ante el acecho de Ruesch, Perkins se corre levemente a la derecha para dejarlo pasar y facilitarle la entrada a la curva. Cuando Ruesch lo superó y Perkins volvió a buscar su línea original para tomar la curva sin advertir que Vianini venía pegado a Ruesch. Entonces Vianini por esquivar la Liebre de Perkins debió desviar su línea de marcha en la zona más crítica de la entrada a la curva.

Las ruedas del lado izquierdo tocaron levemente la banquina. En tales circunstancias el auto se cruzó totalmente, hizo 20m de costado hasta que perdió adherencia, se elevó y pasó sobre el guardarail. Cayó estrepitosamente fuera del circuito, rebotó contra el piso, se volvió a elevar, pasó cerca de una columna de alumbrado, un cartel y cayó, por última vez siempre dando vueltas.

 


Luego de ser trasladado a un hospital local, se dispuso su inmediato traslado en avión a la capital para ser internado en el Instituto del Diagnóstico donde se dispuso operarlo casi de inmediato al llegar. Posteriormente  Vianini fue trasladado a Italia con un final por todos conocido, quedando parapléjico.

El recuerdo de siempre para “El Tano” de cuerpo paralizado pero espíritu libre. Falleció el 22 de Mayo de 2016 en Milán, Italia.

Fotos: Guillermo Cejas