Un viaje al fin del mundo en Fitito

Una pareja de novios, Estefanía Antolini y Santiago Zurita, salieron desde Chacabuco rumbo a Ushuaia en un Fiat 600. Recorrerán más de 3000 km

Luego de pasar fin de año con parte de su familia, la pareja de novios compuesta por Estefanía Antolini y Santiago Zurita decidieron realizar la primera gran aventura de la temporada. Partir en su Fiat 600 rumbo a Ushuaia. La salida fue desde Chacabuco. De dicha ciudad es Estefanía, Santiago es de La Plata, y desde ahí hasta donde tienen pensado llegar hay 3039 kilómetros.

El jueves por la tarde nuestra producción llamo al teléfono de Estefanía y la chacabuquense contestó amablemente. Con altavoz en el celular ambos comenzaron a contarle a Carburando la travesía. “El día 30 de diciembre salimos desde la Plata a Chacabuco donde pasamos la fiesta de fin de año”, comentó Santiago, “y el día dos emprendimos nuestro viaje para el sur. La idea es llegar el 12 de enero porque Estefanía el 14 se tiene que tomar un avión ya que debe ingresar a trabajar. Por lo tanto la vuelta la haré en soledad y calculo que llegaré a La Plata el 20”.

Con respecto al auto y desde cuando lo tienen, el platense señaló: “El auto lo tenemos hace tres años y lo compramos en Mar del Plata. Desde el momento que lo vi, lo vi muy bien pero le apuntamos a la parte mecánica para que este acorde a este tipo de viajes. Anteriormente le hicimos uno a Esquel y a partir de ahí nos entusiasmamos con esta aventura. De repente tiramos la idea de viajar a Ushuaia, chequeamos todo, le hice la VTV el día antes de salir, y empezó todo nuestro recorrido”.

El itinerario lo están haciendo por tramos y los más exigentes fueron los primeros, cuentan Estefanía y Santiago. “Los primeros trayectos fueron de 750 kms por día durante tres jornadas. La primera parada fue en Los Antiguos, Santa Cruz, y ahí nos quedamos dos días. Luego partimos a Gobernador Gregores, en la misma provincia, donde tuvimos el primer inconveniente (se rompió el reten de bancada) y hubo que reparar. Solucionado el problema salimos para el Chalten, paramos dos días, y después dos jornadas en el Calafate. De acá tomaremos rumbo a Río Grande para después llegar a Ushuaia”.

A la hora de hacer tantos kilómetros, lo primero que hay que mirar es el consumo de nafta para no tener ningún dolor de cabeza. Al respecto Santiago comentó: “Lo bueno que acá en el sur el combustible es un poco más económico que en nuestra zona. Está casi 10 pesos menos que en la zona de Chacabuco. El Fiat tiene un tanque de 27 litros y nosotros con 22 lts aproximadamente estamos haciendo 350 km”.

Cuentan que es un vehículo destinado a las aventuras

“El auto está destinado a viajar. En el año lo utilizo muy poco, lo llevo a algún lado y nada más. Nosotros en La Plata nos movemos con el otro que tenemos porque si me llegan a chocar este me muero”.

En cuanto a la posibilidad de hacerlo viajar al norte argentino en algún momento, Estefanía expresó: “Por ahora no tenemos pensado ir para arriba. Si algún día lo hacemos seguro será en invierno porque en el norte la temperatura se nota. Imagínate en un Fiat 600 (risas). Te repito no hay nada planificado pero nuestros viajes surgen de un momento para el otro y quien te dice que salgamos para el norte argentino”.

En la extensa charla con los viajeros, Santiago comentó lo que se sorprende la gente cuando los ve e hizo referencia al inconveniente que tuvieron y a como se lo repararon. “Cuando entramos a las estaciones de servicios llama la atención. Nos preguntan por el auto y para donde vamos. El 600 despierta curiosidad por ser un auto viejo. La gente se acerca y lo observa mucho. Cuando contamos que estamos haciendo no te lo pueden creer y después te terminan indicando lugares para conocer que están muy buenos. Te dan buena onda. Por ejemplo el día que se nos rompió un señor se cruzó para sacarle una foto y nos cuenta que su papá, Ramón “Moncho” Medina, prepara Fiat 600 para competir. Al enterarse de nuestro problema nos llevó al taller y lo arregló. Encima no nos cobró un peso. Más que agradecidos”.

El año para ambos comenzó movido y se dirigen a cerrar su objetivo. Al regresar, los espera un gran año y un segundo objetivo: el casamiento.  “Nos vamos a casar a fin de año y seguro que iremos a la boda con el Fiat 600. Lo manejaré yo porque tres no entramos” afirmó Santiago.