El ídolo de la infancia: Meteoro y el Mach 5

El animé nació en Japón en 1967; fue un éxito mundial. ¿Por qué usaba el N° 5? ¿Y la M en el capot? Repasamos la historia de un clásico. Mirá el video.

Si bien ha marcado la infancia de tantos fanáticos del automovilismo, la serie animada Meteoro o Speed Racer en inglés, sólo se desarrolló entre 1967 y 1968. Fueron apenas 52 capítulos y pertenece al animé, que es la animación tradicional o por computadora de procedencia japonesa.

El fantástico coche blanco con el que competía Meteoro se distinguía, más allá de todas las características increíbles, por la M pintada en el capot. A diferencia de lo que la mayoría cree, no corresponde al nombre del Mach 5. En japonés, Meteoro se llama Go Milfune, por lo que en el auto se inscribió la inicial del apellido de la familia protagónica.

¿Por qué utilizaba el número 5? En japonés, la pronunciación de ese número se asemeja a Go, que además de ser el nombre original de Meteoro, en inglés significa Vamos. El Mach 5 parecía contar con todas las soluciones ante los duros y agresivos rivales de Meteoro.

 

El volante se anticipó a los actuales comandos de la Fórmula 1 y estaba lleno de botones, que accionaban diversos y sofisticados sistemas.

Botón A: el Auto Jack, no es otra cosa que el sistema de gato hidráulico que se usa en muchas categorías de Turismo. Aunque Meteoro también lo accionaba para saltar cuando enfrentaba peligros. Botón B: El auto de tracción integral contaba con los neumáticos especiales, que tenían un agarre extra para trepadas. Botón C: encarás a los árboles. No hay problema. Apretabas el C y las dos sierras super poderosas cortaba todo.

Contra la inseguridad, a prueba de balas, o sumergible, el botón D cerraba la cápsula presurizada. El Botón E tuvo dos versiones. En sus orígenes, permitía al conductor mejorar la visión nocturna a través de un sistema infrarrojo. En un capítulo el mismo botón se utilizaba para desplegar alas y así enfrentar al temerario equipo acrobático. Si había que transitar bajo el agua, el Botón F acondicionaba al Mach 5 para el modo submarino. Un periscopio permitía observar por encima de la superficie.

Anticipandose al dron, el auto contaba con el Cohete Gaviota. Al apretar el botón G, despegaba un robot que permitía al piloto tener un panorama mucho más claro con las imágenes que transmitía a la pantalla del auto. Y el Botón H permitía enviar de forma automática al taller el realojamiento robot.

Meteoro fue creado por el japonés Tatsuo Yoshida, pionero del animé. La primera creación del dibujante y escritor para la pantalla fue la serie automovilística, que se transformó en un gran éxito mundial y le abrió las puertas a otras creaciones.

Meteoro pertenecía a una familia muy especial. Todos fierreros, heredó la pasión de su padre, Daisuke Milfune (Mr. Racer), el constructor del Mach 5. Y la mamá, Aya Milfune o Mamá Racer. El hermano menor de Meteoro, Chispita, por lo general siempre se escondía en el baúl del auto junto con su mascota, Chito.

La novia de meteoro era Tracy y el que conocía cada detalle del Mach 5 era Bujía, inseparable amigo del piloto y mecánico del vehículo.

Pero como en cada trama, siempre hay una historia oculta. Y allí como gran rival siempre aparecía el Enmascarado, que no era otro que el hermano mayor de Meteoro que había abandonado la casa familiar tras una discusión con el padre. Nadie conocía su verdadera identidad.

Claramente el Mach 5 fue elegido por varios fanáticos para construir sus réplicas. En la Argentina, se exhibe uno de las mejores de la serie animada y se encuentra en el Museo del autódromo de Termas de Río Hondo.

Meteoro tuvo secuelas. En Japón se realizó una remake en 2002, que Sony distribuyó por el mundo. Luego en 2008 se estrenó la película de Meteoro Pero el tiempo pasa para todos. Finalmente apareció Meteoro, La Nueva Generación, ya con el hijo del gran piloto y los viejos personajes conocidos originalmente pasaron a un segundo plano.

Esta vez viajamos a la infancia y nos subimos al auto que, para muchos, fue el que los llevó a la pasión del automovilismo. Desde el animé, la figura del primer piloto ídolo. Fantasía e imaginación, todos de alguna manera aceleramos el asombroso Mach 5 de Meteoro.