La pasión no envejece

Tito Bessone y Gustavo Der Ohanessian demostraron que la pasión no envejece. Dos históricos del TC2000 corrieron y brillaron en la Fiat Competizione

Ernesto "Tito" Bessone y Gustavo Der Ohanessian volvieron a ponerse el casco este fin de semana.
retornaron en Bs. As. invitados por la categoría Fiat Competizione.
 
Desde ya una excelente movida de la monomarca por excelencia del país, que le permite a dos apasionados de los "fierros",  vover a el lugar donde más cómodos se sienten, arriba de un auto de carreras.
 
Tito se dio el gusto de compartir una pista con su hijo menor, Figo, y Gustavo Der de correr una carrera con la presencia de su hijo Mateo haciedole la radio desde boxes.
 
Evidentemente estos dos ilústres del TC2000 lo tomaron con mucho profesionalismo, al margen de la diversión, y cumplieron con creces las expectativas que habían generado.
 
bessone
 
Bessone cerró un muy buen fin de semana con un podio y un cuarto puesto, batallando con los experimentados pilotos de la categoría de igual a igual, con el atenuante que nunca habia manejado un auto con motor turbo y con paddle shift.
 
En el caso de Gustavo la cosa venía un poco más liviana ya que cuando se incorporaron estos Fiat Tipo a la categoría, él además de instructor, fue el encargado de ponerlos en pista y trabajar en la puesta a punto.
 
De todas maneras demostró que el fuego sagrado nunca se apaga y se dio el gusto de ganar la carrera sabatina y llegar sexto después de haber quedado último el día domingo.
 
Gustavo Der
 
Dos veteranos Tito (63) y Gustavo (57) que volvieron a compartir una pista luego de muchos años y que demostaron que la pasión siempre está y que de manejar no se han olvidado.
 
Ojalá no se a la última vez y que se repita, ya sea con ellos o con otros pilotos históricos, los cuales todavía, tienen ganas de recordar viejos y exitosos tiempos.
 
Y una vez más quedó demostrado que los grandes también pueden competir y ganar, solo es cuestión de cuidarse y mantener esa pasión intacta.
 
Queda más que claro que la pasión nunca envejece.